martes, 29 de mayo de 2012

Tareck El Aisamí: Los hombres capaces son los que escriben la historia


Durante una entrevista realizada al ministro de Relaciones Interiores y Justicia, Tareck El Aissamí, tocó temas familiares y de íntima cotidianidad, pero que revelan una entereza de principios, un  revolucionario inscrito en la lucha del presente con plena convicción de construir el socialismo.
Sencillo, amable, familiar y luchador, así se muestra Tareck El Aissamí, quien abrió las puertas de su despacho, para conocer anécdotas de su vida, las que ahora recuerda con gracia y nostalgia.
El segundo de cinco hermanos, orgulloso de sus raíces, padres inmigrantes (Siria y sur del Líbano), felizmente, afirma que éstos mantienen más de 40 años de matrimonio.
Un café, un té y una amena conversación, permitieron conocer a un criminólogo de profesión, que cuando cursaba sexto grado sorprendió a su profesora queriendo ser político.
Familia: “Vengo de una familia ejemplar, religiosa, socialista”
¿Un consejo de tus padres que siempre tengas presente?
“Mi papá siempre militó en los partidos de izquierda, estaba vinculado con movimientos revolucionarios, el 4 febrero de 1992 me informaron que había sido detenido y allanaron mi casa, me causó mucha preocupación, estudiaba quinto año de bachillerato. En esa oportunidad solamente pude hablar con él por teléfono, y me comentó algo que me marcó: no importa lo que pase hijo, recuerda, los hombres capaces son los que escriben la historia, los incapaces la critican. Este hombre, refiriéndose al presidente Chávez, es un hombre muy capaz y será historia”. Lo que no imaginó Tareck El Aissamí es que años después estaría al frente del Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia del Gobierno Bolivariano.
Recuerdos de la infancia
Su niñez transcurrió en el barrio El Carmen, en El Vigía, recuerda con nostalgia a sus amigos, con quienes jugó pelotica de goma, chapita y su gran pasión: el fútbol, “aún conservo grandes amigos que todavía viven allí”, dice Tareck.
“Nuestra casa era muy humilde, pero siempre unidos, mis padres con más de 40 años de matrimonio, nos enseñaron a compartir, a labrar nuestro destino; estudiamos en universidades públicas”. En cada palabra, en cada gesto, muestra el orgullo y respeto a su familia, “vengo de una familia ejemplar, religiosa, socialista, militantes de izquierda por convicción”.
“Recuerdo de la infancia”
Hablar de su infancia lo traslada a una nueva faceta de su vida, desde hace varios años alterna sus funciones políticas con Tareck Alejandro, hermoso bebé que, curiosamente, nació un 4 de febrero, “Cuando nos dicen que estamos embarazados, la doctora le dice a mi esposa que el parto está proyectado para finales de enero, yo le dije: nacerá el 4 de febrero”, cuenta que algunos lo tomaban como chiste, pero él afirmaba “él (Tareck Alejandro) es un cuadro disciplinado y su nacimiento será el 4 de febrero, y ese día, en la madrugada, mi esposa comenzó su trabajo de parto”, agrega El Aissamí: “amo a mi hijo, ser padre va más allá de tener un hijo, es amar a todos los niños del mundo. “Este año, también en el mes de febrero, nació mi segundo hijo, Sebastián”.
¿Cree que existe la vida después de la muerte?
“Sí, quizás por influencia familiar, mis padres son musulmanes, y uno de los preceptos del Islam es la reencarnación, creo que el alma del humano no fallece, se transforma, ¿en qué? no se sabe, es parte de la incógnita de la vida”.
Para El Aissami ser estudiante no es tener un carnet, es sentir la universidad.
Estudiante y político
“Ser estudiante no es tener un carnet, es sentir la universidad”.
Su paso por la Universidad de Los Andes, le permitió formar parte de un movimiento estudiantil creado para el debate, que se oponía al modelo excluyente y al nefasto proyecto de educación superior impuesto por el presidente Rafael Caldera.
En 1997 formó parte de la Dirección Nacional de la Juventud del Movimiento Quinta República, donde compartió con Enrique Ramos, Alberto Castelar, Alexander Nebreda, entre otros. Su inclinación a la política lo llevó a ser candidato por el circuito uno del estado Mérida, donde resultó electo y se convirtió en el segundo diputado más votado del país.
¿Qué anécdota recuerda de sus luchas por las reivindicaciones estudiantiles?
“En 1996 estaba estudiando los primeros años de la carrera, recuerdo que convocaron a los estudiantes progresistas a asistir a una manifestación para frenar o intentar frenar la privatización de la educación universitaria por parte del gobierno de Caldera. Allí comenzamos a formar distintos movimientos, para enfrentar esa situación y salvar a la Universidad e impulsar la transformación necesaria”. El Ministro El Aissamí relata cómo se trasladaron en autobús, con la mala suerte de que se accidentó en varias oportunidades. “Cuando llegamos a Plaza Venezuela, ocurrió aquella marcha de los jóvenes de azul contra Caldera”. Con sonrisas y picardía recuerda sus primeras incursiones como dirigente estudiantil y compartió otra anécdota, “la primera vez que lancé una piedra lo hice contra un funcionario que agredió a un compañero que protestaba por el aumento del pasaje estudiantil, fui detenido por un funcionario, hoy en día ese comisario es un gran amigo”.
Destacó que su desempeño como Presidente del Centro de Estudiantes de Derecho y de la Federación de Centros de Estudiantes, no impidieron graduarse en cinco años y con honores.
¿Qué ha sido lo más difícil de ser político?
“El sacrificio… pierdes privacidad, oportunidad de ver a tus hijos, compartir con tu familia y amigos, pero uno tiene claro que esto lo asumes con conciencia, profunda convicción, compromiso con los pueblos del mundo y la historia. Yo le digo a mi familia que si me toca enfrentar cualquier obstáculo, tengan la plena seguridad de que no dudaré en salir a dar la vida; prefiero que me recuerden como alguien que murió por sus principios, a vivir señalado como cobarde o traidor”. Además, el ministro El Aissamí asume como bandera el socialismo, el amor a la patria y la causa humana. En tal sentido, afirma: “no somos revolucionarios para ocupar cargos, ser ministro es una transición, lo que no es transición es ser revolucionario”
¿En caso de que su hijo decida inclinarse por la política, cuál sería su consejo o recomendación?
Le diría, exactamente, lo que en un momento mi padre me dijo a mí: los hombres capaces son los que escriben la historia, los incapaces la critican.
¿De no ser criminólogo y político, cuál sería su profesión?
“Un marinero revolucionario, estudié en la Escuela Naval, me apasiona el mar, aun cuando soy andino”. Aprovecho la oportunidad para contar otra anécdota “cuando estudiaba sexto grado, la profesora realizó un ejercicio y preguntaba, ¿Qué aspiras a ser cuándo seas grande?, “político, le respondí”, con esa respuesta sorprendió a su profesora, comenta el ministro.
¿Qué situación de su vida no le gustaría repetir?
“El golpe de Estado de 2002. En ese entonces yo era presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad de Los Andes y líder del Movimiento Bolivariano en Mérida, fueron momentos de incertidumbre y persecución”. Recuerda que el 11 de abril de 2002, llegó a su casa en la madrugada, recogió alguna ropa y su madre lo despidió con este mensaje: “No voy a llorar, porque las madres de Palestina despiden a sus hijos cuando se van a inmolar por la patria, yo se que tú vas a vivir para seguir luchando”, es inevitable que se le quiebre la voz a Tareck El Aissamí al revivir ese pasaje de su vida.

El Manifiesto Comunista dice que la historia de todas las sociedades hasta nuestros días, es la historia de la lucha de clases. ¿Es el caso de Venezuela?

‘Sí, porque estamos en una fase de transición de un modelo que no termina de morir y otro que no termina de nacer, una élite dominante que tiene un poder económico fortalecido contra una clase históricamente explotada y sumergida en la pobreza, es la misma batalla”. El ministro El Aissamí cuenta que son dos contextos distintos, pero con el mismo propósito. “Antes era el imperio español, hoy es el imperio estadounidense. Aún persiste la lucha de clases, debemos ir transitando a un modelo donde seamos iguales. Hoy estamos construyendo esa igualdad.
Perfil: 
Nació el 12 de noviembre de 1974 en El Vigía, estado Mérida 
Signo: Escorpio
Criminólogo, Universidad de Los Andes
Trayectoria
Ministro de Relaciones Interiores y Justicia (desde 2008)
Viceministro de Seguridad Ciudadana (2007 / 2008)
Diputado (Mérida) (2006)
Jefe de Misión Identidad (2003)
Lo que no sabias de Tareck El Aissami: 
Cantante: Alí Primera
Poema: Redondilla, Sor Juan Inés de La Cruz.
Político: Hugo Chávez.
Defecto: Duermo poco.
Virtud: El deporte y la lectura.
Libro: 100 horas con Fidel, Los Miserables.
Bailar o cantar: Bailar
¿Qué baila? Salsa
Amuleto: Ninguno
Deporte: Fútbol

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